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Cambio de roles: en un congreso, en vez de exponer los médicos hablaron los adolescentes

 

El encuentro fue organizado por el Servicio de Adolescencia del Hospital Argerich para que los profesionales tuvieran otra perspectiva de los jóvenes más allá del consultorio.

“Pude hacer que mi familia me viera, pero otros chicos no tienen la misma suerte”, relata Mariana (21), víctima de bullying desde los 12 años y durante gran parte de su adolescencia. Sus dichos resuenan en el auditorio de La Usina del Arte, frente a un público compuesto en su mayoría por médicos especialistas en Pediatría y Adolescencia. “Que los adultos nos escuchen, que es nuestra vida”, reclama luego León (13) y agradece que sus padres entendieron que lo que a él le fascina es el dibujo y que por eso, ahora asiste a una Escuela Secundaria de Enseñanza Artística.

Violencia intra-escolar, presiones para definir una vocación, discriminación y dificultades para expresar la identidad sexual son los temas recurrentes en la Jornada “Adolescentes: Qué nos dicen cuando dicen”, organizada por el Departamento de Adolescencia del Hospital Argerich. “En lugar de hacer un encuentro académico como solemos realizar, en el que somos los profesionales los que hablamos, decidimos que este año sea distinto y que sean los propios adolescentes los que tengan la palabra”, explica el doctor Enrique Berner, Jefe del Servicio de Adolescencia del Hospital y promotor de este encuentro.

La convocatoria se realizó mediante redes sociales y luego se hizo una selección de 15 chicos y chicas de entre 11 y 21 años, teniendo en cuenta su disponibilidad para participar. “La modalidad es similar a la de las charlas TED y las historias las proponen ellos, no surgen de preguntas nuestras sino de lo que ellos quieran contar”, puntualiza Berner y analiza que “desde la salud pública se dan muchas respuestas pero aún falta. Sobre todo, con los varones adolescentes, que hoy conforman un segmento de la población que pareciera no necesitar controles y atención cuando no es así. Nos hemos encontrado con situaciones complejas de violencia, o de ningún tipo de auto-cuidado, o bien de ausencia de cuidado al otro o a la otra”.

Victoria habla de feminismo y maternidad en el Encuentro "SWICH Adolescencia- Argerich" en la Usina del Arte. Foto: Constanza Niscovolos
Victoria habla de feminismo y maternidad en el Encuentro “SWICH Adolescencia- Argerich” en la Usina del Arte. Foto: Constanza Niscovolos

“Te dicen que a esta edad no sentís stress, que ya vas a saber lo que es estar estresado”, cuestiona Bruno (17), participante premiado en olimpíadas de Matemáticas. “Entre 2017 y 2018 viajé por distintos países, llegué al Mundial de Matemáticas y estuve siempre ocupado. Hasta que un día de fin de ese año, escuchando la música del final de la película Gladiador, me largué a llorar. No lloro nunca con las películas y ese final no me había conmovido particularmente. Pero ahí tomé noción de lo que me pasaba. Había llegado a un punto en el que normalizaba el stress y donde además, ya no disfrutaba lo que me pasaba”.

Lautaro y Julieta en el encuentro "SWICH Adolescencia- Argerich" en la Usina del Arte. Foto: Constanza Niscovolos
Lautaro y Julieta en el encuentro “SWICH Adolescencia- Argerich” en la Usina del Arte. Foto: Constanza Niscovolos

“A los 16 tuve mi primera visita a la ginecóloga, que me revisó y me habló de anticonceptivos, todo bien. Pero cuando salí de la consulta me di cuenta de que no me había preguntado si tenía novia”, señala Fátima (19) y afirma que la Educación Sexual Integral no se cumple como debiera, que no se trata sólo de hacer prevención de un embarazo no deseado sino también de cómo pensar la propia identidad de género.

Cuando tenía 14 años, mi novio me dijo que si lo dejaba se suicidaba. Era mucho. No sabía qué hacer con eso”, rememora Chiara (15) con esa dinámica del tiempo adolescente en la que lo sucedido un año atrás parece haber pasado hace mucho tiempo y concluye que todos los problemas se agravan cuando hay padres ausentes.

Estoy muy agradecido de mi vida y de mi familia. Me levanto emocionado para ir a trabajar a la farmacia”, asegura Javier (21) quien se desempeña como repositor y también como jugador del equipo de rugby inclusivo Los Pumpas, un equipo integrado por jóvenes con discapacidades intelectuales o diversidades funcionales. “Soy campeón mundial”, cuenta al auditorio y muestra escenas en video del viaje a España en 2017, cuando el equipo argentino conquistó el título en el Mundial de rugby adaptado.

Encuento "SWICH Adolescencia- Argerich" en la Usina del Arte. Foto: Constanza Niscovolos
Encuento “SWICH Adolescencia- Argerich” en la Usina del Arte. Foto: Constanza Niscovolos

Con apenas 11 años, irrumpe Santiago. Vestido de pantalón de flecos naranja y violeta más chaleco con lentejuelas, viene haciendo música de murga con su bombo y pone al público a hacer palmas. “Gracias a mi mamá que me llevó al taller de murga desde los 6. La niñez es toda una aventura y mi vida es el carnaval”, dice a tono de sus redoblantes. Poco antes había sido el turno de Rocío (18), quien también eligió la música y comenzó cantando una canción de su autoría. “En el 2018, fui diagnosticada de ansiedad y depresión. Hoy me siento diferente. Pero les recomiendo a los adultos que les pregunten a sus hijos cómo están, no una pregunta rápida. De verdad, que se tomen el tiempo de averiguarlo. Y que los escuchen”.

Publicado en Clarín

 


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